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Un sitio muy agradable donde nos dejaron cenar con nuestro perrito dentro del local y no en la terraza, cosa que agradecimos porque hacía bastante frío.
Está al final del paseo de la playa de la Zurriola, a dos pasos de la playa y tienen una carta no muy extensa pero con muy buena relación calidad precio. Nosotros comimos la hamburguesa Gazta, que a mí personalmente me supo a gloria.
Me gusta este sitio, está limpio, es bonito y acogedor, el personal es agradable y atienden a sus clientes en varios idiomas.
Muy recomendable.
